sábado, 7 de marzo de 2015

La Inmaculada Concepción aplasta la cabeza de la Serpiente



         En la estampa de la Legión de María, se observa que la Virgen se encuentra de pie, sobre el mundo, aplastando la cabeza de una serpiente. La advocación de la Virgen es la de la Inmaculada Concepción; el mundo, significa el mundo que se encuentra bajo el dominio de Satanás; la Serpiente, no es el animal, sino el Ángel caído, Satanás, la Serpiente Antigua, el Demonio. La imagen es muy significativa de realidades sobrenaturales para el cristiano: la Inmaculada Concepción es la Virgen, concebida sin mancha de pecado original e inhabitada por el Espíritu Santo, para ser la Madre de Dios, porque no podía estar contaminada por la malicia del pecado original, Aquella que debía ser la Madre de Dios Hijo; a su vez, la Virgen, siendo una Mujer, y solo una Mujer, aplasta, con su delicado pie femenino, la cabeza del poderoso Dragón infernal, y con él, a todo el infierno, sin que el Dragón infernal pueda ejercer la más mínima resistencia; para el Dragón del infierno, el delicado pie femenino de la Virgen, posee un peso más grande que el de miles de millones de toneladas, porque Dios mismo le ha participado de su poder divino a la Virgen, y es así que la Virgen aplasta al Demonio con el poder mismo de Dios. Es por esto que el Demonio se siente aterrorizado frente al solo nombre de María Santísima, porque el solo nombre de María Santísima, le significa al Demonio, el peso de la Justicia Divina, y es por eso que al nombre de la Virgen, el Demonio, el infierno, y el mundo a él sometido, tiemblan espantados y huyen aterrorizados. Éste es el significado de la Virgen, como Inmaculada Concepción, que se encuentra de pie, aplastando la cabeza de la Serpiente Antigua, cumpliendo la profecía del Génesis: “Tú le acecharás el calcañar, y Ella te aplastará la cabeza” (Gn 3, 15).

2 comentarios:

  1. Comprendo el odio de la serpiente hacia María por haber sido preservada, pero decir que ella es quien aplasta la cabeza es un error de interpretación. Quien aplasta la cabeza de la serpiente es Cristo con su muerte y resurrección. En la Biblia de Jerusalén dice claramente "Él te aplastará la cabeza" en otras versiones dice "Ella (su descendencia) te aplastará la cabeza" Jesús es quien derrota a sus enemigos, que son nuestros también. Solo es una aclaración, soy católico practicante pero creo que se deba dejar esto en claro. La gloria sea a nuestro Dios. Paz.

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  2. Ojalá se pueda aclarar mi inquietud. Viva la eucaristía.

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